La vida es un tobogán

mayo 20, 2012 § Deja un comentario

– ¿No entendés? La vida es un tobogán.

– Bueh…

– Porque tenés que disfrutar la bajada, en realidad no importa a donde terminás.

– Si claro… ¿es lo mismo que el tobogán termine en un colchón de plumas o en una pileta con pirañas?

– Sí, porque vos llegás en forma de ladrillo. Al ladrillo le da lo mismo cualquier final. Lo importante es que sobre el tobogán te des cuenta de disfrutarlo, mirar la bajada, y que no pases toda la bajada pensando en cómo vas a aterrizar o, peor que estés toda la bajada intentando acomodarte infructuosamente en un lugar particular del tobogán. No hay donde instalarse en el tobogán.

– ¿Por qué no escribís un libro de autoayuda? Quizás tenés más exito que intentando convencer a un tetrapléjico de que no se suicide.

Y cuando me terminó de decir eso, dirigió la silla motorizada hacia el vacío y se tiró, haciendo un ruido hermoso.

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