El conchabo internacional

Los conchabados  no se enconden solamente en municipios perdidos.

40.000 ñatos en Naciones Unidas. Todos y cada uno haciendo cosas clave.

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Lastre

¿Por qué países pedorros empiezan a intentar meterse en la OCDE, armar estadísticas inútiles, oficinas de burócratas inútiles? Es un lavado de cerebro.

¿Quién lo realiza? Los países más poderosos, claro.

La economía japonesa no se verá irredimiblemente lastrada (en el sentido de agregar lastre, no de comer) por tener una estructura burocrática inútil. Es más, se vera beneficiada al lastrar a países menos poderosos con esto.

Un huevón a pedal del siglo XIX argumenta por qué los motores eléctricos nunca van a reemplazar a los motores a vapor generado con carbón

El Laucha Jevons en su interesantísimo libro The Coal Question dice:

To go on to other suggestions, we may notice the very prevalent opinion that the
electro-magnetic engine will some day supersede the steam-engine. Such an
engine, however, must be worked by an electro-positive metallic element as the
source of power. Now it is coal or fuel only by which we can smelt ores and
obtain the metal required for the engine, and it is demonstrable that we should
get far more force by using coal directly under a steam-engine boiler, than by
using it to smelt metals for an electro-magnetic engine. After the exposure of the
claims of such an engine by Baron Liebig, I need not dwell upon it. The
predominance of steam, too, is shown most clearly in the fact that the steam-
engine is used conversely to turn Faraday’s magneto-electric machines, and
supply electricity for telegraph purposes, and for illuminating lighthouses. And
while force is found to be the cheapest source of electricity, it is impossible that
electricity should be the cheapest source of force. The electro-magnetic engine
might be found a convenient device for applying or concentrating force in some
particular circumstances, but the force must ultimately be furnished by coal.

Solución por economía que falla: HFC-23 y MDL

Más de los indulgence peddlers.

Tomando, al azar, Carbonmarketwatch:

HFC-23 es un subproducto no deseado en la fabricación de HCFC-22, un refrigerante y sustituto temporal de los CFC. La destrucción de HFC-23 en las plantas de HCFC-22 en los países en desarrollo puede ser registrada como proyecto MDL lo cual da lugar a la certificación de una gran cantidad de créditos (RCE). Como es muy barato instalar una planta de destrucción de HFC-23 y registrarlo como proyecto MDL, esto se ha traducido en enormes ganancias para las plantas de HCFC-22 y ha creado un incentivo perverso para aumentar la producción de HCFC-22 con el objetivo de ganar dinero con la destrucción del HFC-23 como resultado. Esta es la razón porque se suspendiera la acreditación de estos proyectos en 2010 mediante una normativa y se tornaran medidas más estrictas en el año 2011. Sin embargo, todavía no son lo suficientemente estrictas y aún amenaza con socavar los objetivos del Protocolo de Montreal y la protección de la capa de ozono. Las normas revisadas tampoco se aplican hasta que los proyectos tengan que renovar su período de acreditación. Esto significa que a partir de 2012 hasta el final de los períodos de acreditación (siete años después de iniciar un proyecto), más de 240 millones de créditos serán emitidos bajo las viejas reglas.

Por ello, la UE ha prohibido los créditos HFC-23 del uso de su Sistema Europeo de Comercio de Emisiones (EU-ETS por sus siglas en inglés) a partir de abril de 2013. La mayoría de los países de la UE también ha prohibido créditos HFC-23  para uso en los sectores no comerciados, es decir fuera del EU ETS. Sin embargo, dado que los créditos HFC-23  todavía pueden ser objeto de comercio a lo largo de 2012 y teniendo en cuenta que no todos los miembros de la UE han extendido la prohibición a los sectores no comerciables, esta claro que el tema no ha sido aun resuelto por completo en la UE.

Incluso, después de varios años de ostracismo, sigue siendo el 7% de la generación de CERs y acumula el 28% de todos los bonos de carbono emitidos (por lejos, la categoría más destacada, por más que tiene sólo el 0,3% de los proyectos. Y sí, hay un par de metodologías más vinculadas a HFC pero son marginales). Cuenta el pipeline:

Sin nombre.png

Y la propia normativa para “solucionarlo” reconoce que:

Industrial gas projects raise environmental concerns. Exceptionally high rates of return from the destruction of HFC-23 has the consequence of stimulating the continued production and use of chlorodifluoromethane (HCFC-22), a potent ozone depleting and greenhouse gas substance, in registered plants at the maximum level allowed by the project activity methodology. As a result, the production of HCFC-22 could be higher than what it would have been in the absence of project activities. This in turn undermines the ‘2007 Montreal Adjustment on Production and Consumption of HCFCs’ under the Montreal Protocol on Substances that Deplete the Ozone Layer (3), to establish the accelerated phase-out of HCFC-22 for non-feedstock use. It is also inconsistent with Member State financing of the phase-out of HCFC-22 production through contributions to the multilateral fund under the Montreal Protocol. These high rates of return result in distortions of economic incentives and competition and in shifts in production from adipic acid producers established in the Union to registered producers in third countries. The much more favourable treatment of adipic acid producers participating in the Kyoto mechanisms than those entering the Union scheme as of 2013 will increase the risks of similar shifts in production, and a net increase in global emissions. To reduce distortions of economic incentives and competition and avoid greenhouse gas emission leakage, restrictions on the use of these international credits are justified.

A modo de ejemplo, la metodología par el análisis de estos proyectos debió sumar una aclaración de picos de producción históricos para no incentivar la producción (por el interés en vender la destrucción del subproducto generadora de bonos de carbono).

Analizando proyectos particulares, muchos de los cuales están ubicados en China (en una época aún más opaca) se encuentran perlas como la siguiente en el detalle del supuesto espacio de intercambio de interesados y participación pública (el proyecto decía que su participación pública en terreno era hacer 23 encuestas en terreno, 21 de las cuales eran a granjeros de los alrededores de la fábrica y es cierto que le proyecto tenía potencial de mover en el orden de los 30-50 millones de dólares al año en “reducción” de emisiones):

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La próxima pesada herencia

La supuesta pesada herencia.

Más allá de lo debatible del concepto, es evidente que cada gestión deja una herencia que según la óptica puede variar significativamente de ser una pesada herencia a un país encaminado.

Lo interesante es pensar, ¿cuál es la próxima?

Hay que mirar hacia enfrente y seguir el rastro español:

Lo peor del despilfarro: 30 obras públicas que han costado más de 6.000 millones

El agujero negro de la obra pública en España: los sobrecostes 

¿Leeremos pronto esto?:

una infraestructura que una vez terminada no se pone en marcha porque no se puede asumir el coste de su mantenimiento

o, mutatis mutandis, leeremos:

Las obras de soterramiento en Madrid de la circunvalación M-30, con 43 kilómetros de túneles, comenzaron en 2004 con un presupuesto inicial de 1.700 millones de euros y se adjudicaron por 2.500 millones. En 2007, una modificación decidida en una reunión de 25 minutos en el Ayuntamiento, según eldiario.es, subió los costes en 1.632 millones. Según el jefe de departamento de Construcción de Infraestructuras Singulares, Jorge Presa, firmante del cambio, parte de la culpa la tuvieron las “presiones vecinales”; el coste admitido por el Consistorio subió después hasta a los 5.600 millones. El pasado mes de junio arrancó en el Ayuntamiento una comisión de investigación sobre el tema y, con esta percha, el actual Concejal de Economía, Carlos Sánchez Mato, advirtió en 20minutos de que la factura podría superar los 11.000 millones de euros hasta el vencimiento del contrato en 2040.

¿Cómo se comparará con el ramillete de subsidios?

Los nuevos vendedores de indulgencias

Offset.

No la técnica de impresión, sino la forma de “compensar” las emisiones gaseosas de uno (y no precisamente los pedos en ascensor lleno). Así como las indulgencias otrora permitían pecar con la consciencia tranquila –siempre cuando el bolsillo estuviese abultado– ahora se puede generar emisiones con la consciencia tranquila -siempre y cuando el bolsillo esté abultado- para no tener que cambiar mucho.

  • ¿Vuelo intercontinental? Offset
  • ¿Pedir que vaya por correo un paquete recorriendo medio planeta? Offset
  • ¿Maneja kilómetros y kilómetros porque sí? Offset

Incluso sin entrar en la discusión más rigurosa de si los offsets cumplen todo lo que prometen (no) y si son un mecanismo que funciona (es relativo y si funcionan es parcial), hay una discusión mucho más básica que es cuál es la moralidad de este tipo de sistemas, y es donde más útil resulta acordarse del sistema papal.

Por eso la solución es clara: la Iglesia Católica Apostólica Romana está obsoleta. Olvidemos la parte religiosa y que Francisco I  y sus secuaces se dediquen a vender bonos que compensan emisiones de carbono y otro tipo de contaminación (los templos serían los puntos de venta), aprovechamos así su expertise en sacar el máximo provecho de la culpa irracional y reconvertimos a un sector pasivo e improductivo.